Divertimentos
«Soy una mujer madura, independiente y algo solitaria». Así empezaba mi perfil en una app de citas. Primer intento serio de conocer a gente interesante confiando en los algoritmos. Para quien no sepa cómo va esto explico brevemente. Subes unas fotos y rellenas un formulario con algunos datos como la edad, hijos, aficiones, preferencias de ocio y expectativas. Una vez publicado tu perfil, empiezas a recibir "likes", de hombres en mi caso, y si alguno de ellos te gusta o te llama la atención pulsas sobre un corazón y hacéis un "match". La mayoría de las fotos que se reciben son auténticos anti-líbido: fotos de hombretones con el torso desnudo o blandiendo una cervecita en la terraza; las que ocultan el rostro tras las gafas de sol, los primerísimos primer plano de mirada oblicua, las muy cutres en las que han recortado a la acompañante, posiblemente su ex; pero la que yo más odio es el selfie en el espejo del baño. ¿Por qué? ¿Qué habían ido a hacer al cuarto de baño...